EmocionesPara todos40 min de lectura

Regular las emociones: el archivador de herramientas

Una herramienta que funciona a intensidad 4 no funciona a intensidad 9. Este programa ordena las estrategias validadas en cuatro cajones — antes, cuando es fuerte, cuando es moderado, después — y viene con doce fichas para imprimir.


Dr. Zayan Al-Falasi, médico psiquiatra

En resumen

Este programa se dirige a quien se siente desbordado con regularidad por lo que siente: ira que se dispara demasiado rápido, ansiedad que ocupa el día, tristeza que se instala, vergüenza que hace desaparecer. No propone suprimir las emociones, cosa que no funciona, sino elegir la estrategia adecuada en el momento adecuado — y la regla es la intensidad, no la emoción. Doce fichas imprimibles acompañan el texto.

Temática
Emociones
Para quién
Para todos
Idiomas
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El programa

Esta guía es un contenido de psicoeducación. No sustituye a una consulta, y no establece ningún diagnóstico. Si se hace daño físicamente, si piensa en morir, o si la intensidad de lo que siente le hace temer por su seguridad o la de alguien cercano, no es regulación emocional lo que necesita primero: hable de ello ese mismo día con un médico, con un profesional de la salud mental o con una línea de prevención del suicidio, y en caso de peligro inmediato, llame a los servicios de urgencias de su país. Algunas de las dificultades descritas aquí acompañan a una depresión, un trastorno de ansiedad, un trastorno bipolar, un trastorno de estrés postraumático o un TDAH (trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad): la sección 17 explica cómo reconocerlos. Calcule cuarenta minutos de lectura.

El aviso del principio de los recursos está oculto.

1. Antes de empezar

Contestó secamente a alguien a quien quiere, por una frase anodina. Pasó la noche rehaciendo una conversación de tres minutos. Anuló una velada que esperaba porque la idea de salir se volvió insoportable en una hora. Envió un mensaje que releyó al día siguiente con un frío en el estómago. O bien ya no siente gran cosa, y eso le preocupa todavía más.

Y ya conoce los consejos. Respire. Tome distancia. Relativice. No se deje invadir. Los ha probado todos, exactamente en el momento en que eran inaplicables, y no le dieron nada.

Este programa parte de una constatación distinta. Esos consejos no son falsos; están mal archivados. Cada uno de ellos funciona dentro de una ventana precisa, y fracasa fuera de ella. «Tomar distancia» exige una capacidad de reflexión que ya no existe por encima de cierto umbral de intensidad. Calmarse mediante la respiración funciona mucho mejor tras tres semanas de entrenamiento que en el primer intento en plena crisis. Nombrar lo que se siente ayuda de verdad — pero no cuando se está a nueve sobre diez.

De ahí el principio que gobierna todo lo que sigue: no es la emoción la que decide la herramienta, es su intensidad.

2. Cómo está hecho este archivador

Aquí está el plan completo, en una página. Es lo único que hay que retener si no lee nada más.

Cajón 1, antes. Lo que se juega río arriba: sueño, movimiento, alcohol, alimentación, aislamiento, preparación de las situaciones difíciles. Es el cajón menos espectacular y el que evita más crisis. Ficha 10: «Reducir la propia vulnerabilidad».

Cajón 2, cuando es fuerte (8 a 10). Su razonamiento está fuera de servicio. No se busca ni comprender ni relativizar: se hace bajar el cuerpo, y uno se prohíbe actuar. Fichas 4 y 5: «La tarjeta SOS» y «La respiración lenta».

Cajón 3, cuando es moderado (4 a 7). Todavía puede pensar. Se nombra con precisión, se verifican los hechos, se revisa la lectura de la situación, y a veces se actúa deliberadamente al revés de lo que la emoción ordena. Fichas 2, 6 y 7: «Nombrar lo que siento», «Comprobar los hechos, y después reevaluar» y «La acción opuesta».

Cajón 4, después. Una vez que ha bajado: comprender lo que ha pasado, decidir si hay un problema real que resolver, salir de la rumiación, reparar lo que deba serlo. Fichas 3, 8, 9 y 11: «El registro de emociones», «Salir de la rumiación», «Resolver el problema en seis pasos» y «La escritura expresiva».

Y una ficha transversal, la ficha 1, que cabe en una página: el termómetro de intensidad y la regla de elección. Luego la ficha 12, su plan personal, para rellenar en frío y colgar a la vista.


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Lo que contiene el resto

  • 3. Qué es una emoción, y para qué sirve
  • 4. Regular no quiere decir suprimir
  • 5. Lo que ha mostrado la investigación
  • 6. La regla que gobierna todo: la intensidad
  • 7. Cajón 1, antes: reducir la vulnerabilidad
  • 8. Cajón 2, cuando es fuerte: atravesar sin agravar
  • 9. Cajón 3, cuando es moderado: nombrar, verificar, reevaluar
  • 10. Cajón 3 (continuación): actuar al contrario
  • 11. Cajón 4, después: comprender, decidir, reparar
  • 12. La rumiación, y por qué no es reflexión
  • 13. Las emociones una por una
  • 14. Regular con los demás
  • 15. Lo que no funciona
  • 16. Ocho errores frecuentes
  • 17. Cuando no es solo una cuestión de regulación
  • 18. Lo que puede esperar
  • 19. Cómo usar las fichas
  • 20. Preguntas frecuentes
  • 21. Para recordar
  • 22. Fuentes y fundamentos

Preguntas frecuentes

Regular mis emociones, ¿no es negarlas? No, es incluso lo contrario. Todas las herramientas de este archivador empiezan por nombrar con precisión lo que está ahí. Lo que niega es la supresión, y es justamente la estrategia desaconsejada.

¿Cuánto tiempo antes de que cambie? Una herramienta bien elegida produce un efecto en el momento, sobre un episodio preciso. Un cambio de funcionamiento se mide en semanas: el diario muestra en general episodios más cortos y consecuencias menos costosas al cabo de tres a cuatro semanas; la intensidad de los picos, en cambio, varía poco: lo que disminuye es lo que le cuestan (sección 18).

No consigo saber lo que siento. ¿Por dónde empezar? Es frecuente y se entrena. Empiece por el cuerpo (dónde, y a qué se parece) antes de buscar una palabra. La lista de la ficha 2, «Nombrar lo que siento», sirve exactamente para eso.

¿Cómo saber si estoy a seis o a ocho? Una referencia sencilla: a partir de ocho, ya no puede seguir una conversación ni leer un párrafo hasta el final, y una sola idea ocupa todo el espacio. A seis, siente con fuerza, pero todavía puede preguntarse qué está pasando. En caso de duda, tome una herramienta del cajón 2: la espiración larga o el anclaje no cuestan nada si resultan inútiles, mientras que una herramienta de reflexión usada demasiado arriba fracasa y desanima. Con las semanas, el diario de la ficha 3 afina sus referencias.

¿Por qué, algunos días, cualquier cosa me hace estallar? Porque la intensidad depende del estado en que el acontecimiento le encuentra, y no solo del acontecimiento. Una noche corta, una comida saltada, una copa de más la víspera, un dolor o varios días sin ver a nadie bajan el umbral, y el comentario que un buen día le resbala le hace subir a ocho un mal día. Es el terreno del cajón 1 (sección 7). Anote estos factores en el diario durante una semana: el vínculo suele aparecer por sí solo.

¿Hay que expresar la ira o guardársela? Ni lo uno ni lo otro, en el sentido en que se suele entender. Guardarla apretando los dientes no la reduce y tiene un coste (sección 15); descargarla gritando o golpeando no la calma y puede mantenerla. La tercera vía consiste en bajar primero, y luego decir lo que le ha enfadado, una vez, con calma, describiendo el hecho y lo que pide. La ira a menudo tiene razón en el fondo; son el momento y la forma los que deciden si será escuchada.

He estallado aunque conocía las herramientas. ¿He fracasado? No. Las recaídas forman parte del aprendizaje, sobre todo los primeros meses, y un episodio aislado no borra lo que ha progresado. Trátelo como una información: una vez que haya bajado, rellene la línea del diario y busque el momento en que la intensidad superó siete. Pregúntese qué le faltó en ese instante: la herramienta no estaba a mano, el cansancio era demasiado fuerte, o la situación era nueva. Repare si hay algo que reparar, y luego añada lo que ha aprendido a su plan personal.

¿Puedo hacer esto solo? Sí en lo esencial. Dos excepciones: si hay un trastorno constituido (sección 17), y si el trabajo recae sobre un trauma, en cuyo caso más vale estar acompañado.

Un allegado pierde los estribos a menudo. ¿Cómo ayudarle sin agotarme? Puede ayudarle a detectar sus señales y recordarle, en el momento oportuno, la herramienta que eligió en frío (sección 14). Usted no es responsable de su regulación, y tiene derecho a salir de la habitación cuando el tono sube, anunciando que retomará la conversación más tarde. Si su ira le da miedo, o va acompañada de amenazas, golpes u objetos lanzados, su seguridad es lo primero: hable de ello con un profesional y, en caso de peligro, llame a los servicios de urgencias de su país.

No tengo tiempo para hacerlo todo. ¿Qué conservar primero? Conserve la regla de no decidir nada a partir de siete, una hora de levantarse fija, y un solo gesto del cajón 2 repetido unos minutos al día, por ejemplo la espiración larga. Eso le llevará menos de diez minutos al día, y es ya lo que evita buena parte de los daños. El resto llegará cuando estos hábitos estén instalados.

¿Las emociones positivas también se regulan? Sí, y es un punto ciego. Las personas que cortan sistemáticamente sus emociones agradables, por superstición, por miedo a la decepción o por costumbre, se empobrecen. Dejar durar lo que es bueno también es una competencia.

¿Voy a tener que hacer esto toda mi vida? Al principio, estos gestos son conscientes y costosos. Con la repetición, una parte se vuelve automática: notará la señal corporal antes que la emoción, y se alejará antes de haber decidido hacerlo. Lo que queda son, en general, dos o tres herramientas, no doce.

Las fichas para descargar

Los ejercicios de este programa, en PDF para imprimir. Reservados a los miembros.

Ver las fórmulasLas fichas para imprimir están incluidas en el acceso.
  1. 01El termómetro y la regla de elecciónLéala primero: qué herramienta sacar, y cuándo.
  2. 02Nombrar lo que sientoPoner una palabra precisa baja la intensidad y vuelve a poner en marcha el pensamiento.
  3. 03El registro de emocionesSiete días de observación. Es la ficha que hace útiles a todas las demás.
  4. 04La tarjeta SOS — intensidad 8 a 10Para doblar y llevar encima. Objetivo: atravesar veinte minutos sin agravar nada.
  5. 05La respiración lentaSeis respiraciones por minuto, cinco minutos. La única herramienta que actúa sobre el cuerpo sin material.
  6. 06Comprobar los hechos, y después reevaluarIntensidad 4 a 7. La emoción sigue a la interpretación; así que vamos a comprobar la interpretación.
  7. 07La acción opuestaCuando la emoción está justificada pero la acción que ordena le perjudica.
  8. 08Salir de la rumiaciónDarle vueltas no es reflexionar. Así se corta.
  9. 09Resolver el problema en seis pasosCuando la comprobación muestra que el problema es real, no se reevalúa: se actúa.
  10. 10Reducir la propia vulnerabilidadLa ficha más aburrida del archivador, y la más rentable.
  11. 11La escritura expresivaCuatro sesiones de veinte minutos, para lo que sigue atascado.
  12. 12Mi plan personalUna página que resume todo el archivador para su situación concreta.

Todas las fichas en un solo archivo, con índice.

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