Este programa es un manual de tratamiento destinado a profesionales de la salud mental. Presupone una formación clínica, experiencia con los trastornos de la personalidad y los trastornos psicóticos, y un marco de supervisión. No sustituye ni su juicio clínico ni su responsabilidad deontológica. Los criterios diagnósticos se reformulan aquí con nuestras propias palabras y nunca se reproducen. Dos advertencias propias de esta indicación. Este manual no trata un trastorno psicótico establecido: la aparición de ideas delirantes, alucinaciones persistentes o desorganización exige una evaluación psiquiátrica sin demora y otro dispositivo, sección 9. Y presupone que se puede recurrir a un psiquiatra en cualquier momento, porque la vigilancia de la evolución forma parte del tratamiento.
1. El programa de un vistazo
Indicación. Personalidad esquizotípica en el adulto, en régimen ambulatorio, sin trastorno psicótico establecido, con un psiquiatra identificado en el circuito asistencial.
Modelo de referencia. Una terapia cognitivo-conductual adaptada, que toma elementos de la terapia cognitiva de las experiencias psicóticas atenuadas — normalización, examen de las interpretaciones, manejo del estrés, plan de signos precoces — y del trabajo con los trastornos de la personalidad — alianza, encuadre, funcionamiento social.
Formato. Un tratamiento de alrededor de un año, es decir, unas cuarenta sesiones; este manual describe dieciséis sesiones clave, organizadas en cinco fases, con los puntos de extensión indicados. Sesiones de 45 a 50 minutos, semanales durante las dos primeras fases y después cada quince días. Un seguimiento psiquiátrico en paralelo, con la frecuencia que fije el psiquiatra. Sesiones de refuerzo y una vigilancia prolongada de los signos precoces.
Mecanismo diana. Reducir el malestar y la repercusión ligados a las experiencias inusuales actuando sobre su interpretación y sobre lo que las amplifica — estrés, falta de sueño, cannabis, aislamiento —, reducir la ansiedad social y la desconfianza que mantienen el aislamiento, mejorar el funcionamiento social y laboral, y detectar pronto una evolución psicótica.
| Fase |
Sesión |
Objeto |
Resultado de la sesión |
| I. Alianza |
1 |
Acoger y comprender |
Motivo formulado, experiencias escuchadas sin juicio |
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2 |
Un encuadre claro |
Objetivos elegidos, encuadre escrito, psiquiatra identificado |
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3 |
Evaluar |
Psicosis descartada, riesgo evaluado, factores de vulnerabilidad enumerados |
| II. Comprender |
4 |
El continuo de las experiencias |
Experiencias situadas en un continuo |
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5 |
El círculo de las experiencias inusuales |
Círculo dibujado con un episodio real |
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6 |
Estrés, sueño, cannabis |
Plan para dos factores de vulnerabilidad |
| III. Flexibilizar |
7 |
Las ideas de referencia |
Tres explicaciones por situación |
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8 |
Lo que cuestan las creencias |
Balance escrito para una creencia |
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9 |
Las percepciones inusuales |
Estrategias de manejo probadas |
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10 |
Balance intermedio |
Medidas repetidas, plan revisado |
| IV. Relaciones |
11 |
La ansiedad social y la desconfianza |
Primera exposición gradual |
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12 |
Hacerse entender |
Dos situaciones de comunicación preparadas |
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13 |
El proyecto |
Un objetivo de estudios, trabajo o actividad |
| V. Consolidar |
14 |
El plan de signos precoces |
Plan escrito y compartido con el psiquiatra |
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15 |
La familia y el entorno |
Sesión conjunta o información preparada |
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16 |
Balance, continuidad, vigilancia |
Plan escrito, medidas repetidas |
Lo que distingue este programa de los demás manuales de este sitio. Tres cosas. Un trastorno en la frontera entre la personalidad y la psicosis, que las dos clasificaciones no sitúan en el mismo lugar. Unas creencias que nunca se examinan por su verdad. Y una vigilancia de la evolución que forma parte del tratamiento y se hace con el paciente.
2. Antes de empezar
A quién va dirigido este programa
A psicólogos, psiquiatras y psicoterapeutas formados en terapia cognitivo-conductual, con experiencia en los trastornos de la personalidad y, idealmente, en los trastornos psicóticos incipientes, que puedan apoyarse en una supervisión y en un psiquiatra.
Las cuatro decisiones previas
1. ¿Se trata de un trastorno psicótico? ¿Son las ideas de referencia ideas delirantes? ¿Son las percepciones inusuales alucinaciones? ¿Está desorganizado el pensamiento? Sección 7.
2. ¿Se trata de un estado de alto riesgo de psicosis? Unos síntomas atenuados de aparición reciente, un deterioro del funcionamiento y antecedentes familiares de psicosis en un adulto joven orientan hacia un dispositivo especializado de intervención temprana. Sección 9.
3. ¿Se trata de un trastorno del espectro autista? El solapamiento es importante, y la historia del desarrollo decide. Sección 7.
4. ¿Comparte las creencias del paciente su grupo cultural o religioso? Sección 5.
Lo que este programa no trata
La esquizofrenia, el trastorno delirante y los demás trastornos psicóticos, que corresponden a un dispositivo psiquiátrico.
Los estados de alto riesgo de psicosis en los jóvenes, que corresponden prioritariamente a los equipos de intervención temprana, aunque este manual comparta muchas de sus herramientas.
El trastorno del espectro autista, que requiere una evaluación y un acompañamiento específicos.
Las experiencias inusuales de origen tóxico o neurológico.
Lo que este programa no es
No es una terapia que devuelva al paciente a creencias corrientes. No es un programa de normalización de la apariencia o de los gustos. Es una terapia que ayuda a un paciente singular a sufrir menos por sus experiencias, a funcionar según sus propios objetivos y a detectar lo que anunciaría un empeoramiento.
Cómo utilizarlo
Lea primero las secciones 3 a 14: fundamentan las decisiones de las sesiones. Las sesiones descritas son sesiones clave; cada una puede ocupar dos o tres. Las secciones 31 a 36 desarrollan lo que las sesiones anuncian. La sección 39 dice lo que no hay que soltar.
3. El cuadro clínico
Lo que define el trastorno
Un déficit duradero de las relaciones sociales e interpersonales, marcado por un malestar agudo y una capacidad reducida para mantener relaciones cercanas, asociado a distorsiones cognitivas o perceptivas y a excentricidades del comportamiento, instaurado desde el comienzo de la edad adulta y presente en contextos variados.
Las formas que adopta
Las ideas de referencia: la impresión de que acontecimientos, palabras u objetos anodinos tienen un significado particular para uno mismo, sin alcanzar la convicción delirante.
Las creencias extrañas o el pensamiento mágico, que influyen en el comportamiento y no son compartidos por el grupo cultural: telepatía, clarividencia, sexto sentido, supersticiones idiosincrásicas, poder del pensamiento sobre los acontecimientos.
Las percepciones inusuales, incluidas las ilusiones corporales: sentir una presencia, oír el propio nombre susurrado, percibir modificaciones del propio cuerpo.
Un pensamiento y un discurso singulares: vagos, circunstanciales, metafóricos, sobreelaborados o estereotipados, sin desorganización franca.
La desconfianza y las ideas de persecución.
Afectos inapropiados o restringidos.
Un comportamiento o una apariencia extraños, excéntricos o singulares.
Pocos amigos íntimos o confidentes fuera de los familiares de primer grado.
Una ansiedad social excesiva, que no disminuye con la familiaridad y que obedece más a temores de tipo persecutorio que a un juicio negativo sobre uno mismo.
Lo que describen los pacientes
Experiencias que les parecen verdaderas y que los demás no entienden. Un mundo lleno de señales. Una soledad a menudo padecida, a veces la sensación de estar aparte, de ser diferente, dotado de una sensibilidad particular. Un cansancio de las relaciones, que los dejan tensos incluso con personas conocidas. Y, a veces, una angustia: ¿me estoy volviendo loco?
Lo que se ve en consulta
Una presentación singular: ropa, gestos, manera de hablar. Un discurso que da vueltas, se precisa y luego se pierde, que emplea palabras en un sentido particular. Un contacto visual inusual. Una desconfianza discreta. Afectos que no siempre corresponden a lo que se cuenta. Es frecuente una gran inteligencia, y no contradice nada.
Lo que no forma parte del trastorno
Ideas delirantes fijas, alucinaciones persistentes, desorganización franca: indican un trastorno psicótico.
Epidemiología y evolución
Las estimaciones en población general son del orden de algunos puntos porcentuales, variables según los métodos. El trastorno es más frecuente entre los familiares de personas con esquizofrenia. En general es estable, pero una minoría de pacientes evoluciona hacia un trastorno psicótico, sobre todo cuando hay síntomas atenuados que empeoran, un deterioro del funcionamiento y consumo de cannabis. La depresión y la ansiedad son frecuentes.
4. El círculo de las experiencias inusuales
El modelo que guía este programa combina un modelo de vulnerabilidad y estrés con un círculo cognitivo e interpersonal.
La vulnerabilidad
Una sensibilidad particular, en parte hereditaria, que hace más probables las experiencias inusuales: percepciones ambiguas, una tendencia a relacionar acontecimientos sin vínculo, a percibir significado donde otros no lo ven. Esta vulnerabilidad se expresa más bajo estrés, con falta de sueño y con cannabis.
Los cinco eslabones
1. La experiencia. Una percepción ambigua, una coincidencia, una sensación corporal, una impresión de significado.
2. La interpretación. Entre las explicaciones posibles, se retiene una explicación externa o personal: es una señal, hablan de mí, alguien me envía un mensaje, tengo un don.
3. La emoción. Ansiedad y amenaza si la interpretación es persecutoria; exaltación o sensación de importancia si es mágica o especial.
4. La respuesta. Rituales, comprobaciones, vigilancia, retirada, búsqueda de otras señales, consulta de fuentes que confirman.
5. La pérdida de retroalimentación correctora. El aislamiento priva al paciente de la opinión de los demás sobre sus interpretaciones; las fuentes que confirman suelen ser las únicas consultadas. La interpretación se consolida.
El bucle social
La desconfianza y la ansiedad en las relaciones producen retirada. La retirada reduce las ocasiones de sentirse seguro con los demás y priva de retroalimentación correctora. Los demás perciben la singularidad y la desconfianza, guardan las distancias o se burlan. La sensación de estar aparte y amenazado se refuerza.
Lo que hace el tratamiento
Reduce lo que amplifica la vulnerabilidad — estrés, sueño, cannabis —, ralentiza la interpretación y amplía las explicaciones posibles, reduce las respuestas que mantienen el círculo — comprobaciones, búsqueda de señales, retirada —, restaura progresivamente una retroalimentación correctora mediante relaciones más seguras y vigila lo que anunciaría una evolución.
Lo que el modelo explica al paciente
Que sus experiencias son reales en cuanto experiencias. Que mucha gente tiene experiencias parecidas, en distintos grados. Que la manera de comprenderlas cambia la manera de vivirlas. Y que ciertas cosas las amplifican, y sobre ellas puede actuar.
5. Creencias inusuales, cultura y espiritualidad
Por qué existe esta sección
Porque una creencia no es extraña en sí misma: lo es con respecto a un grupo. Creer en los espíritus, en el mal de ojo, en la oración que cura, en los sueños premonitorios o en la astrología puede ser completamente corriente en un medio determinado. Diagnosticar una creencia compartida es un error clínico y una forma de descalificación cultural.
Lo que hay que distinguir
Las creencias compartidas por un grupo religioso, espiritual o cultural, transmitidas y reconocidas por los miembros del grupo como parte de su tradición.
Las creencias idiosincrásicas, propias del paciente, que su propio grupo encuentra extrañas o que adoptan una forma personal excesiva: tengo un poder que nadie más tiene, las señales se dirigen solo a mí.
Las experiencias espirituales, que pueden ser intensas e inusuales sin ser patológicas, y que a menudo se viven como enriquecedoras.
Cómo establecer la diferencia
Preguntar al paciente cómo ven estas creencias su entorno, su comunidad, su grupo.
Pedir, si el paciente lo acepta, la opinión de una persona de su comunidad o de un colega que conozca su cultura.
Observar los efectos: malestar, repercusión, aislamiento, conductas que ponen en peligro.
Lo que usted hace
Usted no juzga una creencia compartida. Trabaja, si el paciente lo desea, sobre el malestar y la repercusión. Y permanece atento a la manera en que una creencia cultural puede adoptar una forma personal que cambia su naturaleza.
Los grupos que explotan
Algunas personas vulnerables, aisladas y en busca de sentido son captadas por grupos que explotan estas creencias. Se aborda sin juzgar la creencia, por sus efectos: dinero, aislamiento de la familia, obediencia, pérdida de autonomía.