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PsicosisPara profesionales80 min de lectura

Esquizofrenia: terapia cognitiva y recuperación — manual del terapeuta

Un protocolo de dieciséis sesiones clave, a lo largo de nueve a doce meses, para el adulto con una esquizofrenia establecida, atendido en régimen ambulatorio y en coordinación con un psiquiatra. Primero, encontrarse con la persona y no con la historia clínica, definir objetivos de recuperación que le pertenezcan, evaluar los riesgos, la salud y el funcionamiento. Después, recorrer la historia y lo que ha ayudado, normalizar las experiencias y construir una formulación compartida. Luego, trabajar con las voces y con las creencias que las hacen poderosas, con las ideas que dan miedo, y con el impulso que falta abordando las creencias derrotistas. Por último, la etiqueta y la autoestima, la soledad y las relaciones, el trabajo, la actividad y el cuerpo, un plan de prevención de recaídas por escrito, y una sesión con la familia. Lo que el psicólogo debe saber de los antipsicóticos y de la clozapina, los síntomas negativos y cognitivos, la salud física, siete fichas y las referencias de un campo en el que la investigación es abundante y matizada.

En resumen

Este manual está dirigido a los profesionales de la salud mental formados en terapia cognitivo-conductual de las psicosis que atienden a adultos con una esquizofrenia establecida, en coordinación con un psiquiatra y un equipo. Parte de lo que las personas piden con más frecuencia: oír menos, u oír sin sentirse aplastadas; tener menos miedo; salir; tener un trabajo, una vivienda, amigos; no volver al hospital; no ser reducidas a un diagnóstico. La terapia cognitivo-conductual de las psicosis tiene efectos modestos pero reales sobre los síntomas y el malestar; las intervenciones familiares reducen las recaídas; el empleo con apoyo devuelve al trabajo; la rehabilitación cognitiva mejora el funcionamiento; y el tratamiento antipsicótico, que corresponde al psiquiatra, sigue siendo la base de la prevención de recaídas para la mayoría de las personas. El manual reúne estos elementos en un trabajo individual orientado a la recuperación: una formulación compartida, un trabajo sobre las creencias que hacen amenazantes las voces e invasivas las ideas de persecución, un abordaje de los síntomas negativos que no los considera una fatalidad, un trabajo sobre el autoestigma, la soledad y la salud física, un plan de prevención de recaídas escrito por la persona, y un lugar para la familia. Siete fichas imprimibles acompañan el programa.

Temática
Psicosis
Para quién
Para profesionales
Idiomas
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El programa

Este programa es un manual de tratamiento destinado a profesionales de la salud mental. Supone una formación clínica en terapia cognitivo-conductual de las psicosis, un trabajo en coordinación con un psiquiatra y un equipo, y un marco de supervisión. No sustituye ni su juicio clínico ni su responsabilidad deontológica. Los criterios diagnósticos se reformulan aquí con nuestras propias palabras, nunca se reproducen. Dos advertencias propias de esta indicación. Una recaída aguda requiere una evaluación psiquiátrica inmediata; el programa se interrumpe, y se retoma después. Y el tratamiento farmacológico corresponde al psiquiatra: ninguna modificación se discute ni se organiza sin él, sección 10.

1. El programa de un vistazo

Indicación. Adulto con una esquizofrenia establecida — tras varios episodios o con síntomas persistentes —, seguido en régimen ambulatorio por un psiquiatra, fuera de una fase aguda.

Modelo de referencia. La terapia cognitivo-conductual de las psicosis orientada a la recuperación: una alianza construida sobre los objetivos de la persona, una normalización de las experiencias, una formulación compartida, un trabajo sobre las creencias acerca de las voces y sobre las ideas de persecución, un abordaje de los síntomas negativos mediante la actividad y las creencias derrotistas, un trabajo sobre el autoestigma, un plan de prevención de recaídas, y una intervención familiar, en coordinación con el equipo para el empleo, la vivienda, la salud física y la rehabilitación cognitiva.

Formato. Dieciséis sesiones clave a lo largo de nueve a doce meses, a menudo más, semanales y después espaciadas. Sesiones de 45 a 60 minutos, a veces más cortas y más frecuentes según la concentración. Al menos una sesión con la familia, y una intervención familiar de varias sesiones cuando es posible. Sesiones de refuerzo.

Mecanismo buscado. Reducir el malestar y la invasión ligados a las experiencias psicóticas modificando las creencias y las conductas que los mantienen, reactivar la actividad y los vínculos, reducir el autoestigma, prevenir las recaídas mediante el reconocimiento de las señales precoces y la continuidad de la atención, y apoyar una vida elegida.

Fase Sesión Objeto Resultado de la sesión
I. Vincular 1 Encontrarse con la persona, no con la historia clínica Preocupaciones e intereses de la persona recogidos
2 Objetivos de recuperación Dos o tres objetivos vitales por escrito
3 Evaluar Riesgos, salud, consumos y funcionamiento evaluados
II. Comprender 4 La historia, y lo que ha ayudado Cronología trazada con lo que ayudó y perjudicó
5 Experiencias humanas Modelo explicado, experiencias normalizadas
6 El círculo de una experiencia dolorosa Formulación compartida de un episodio real
III. Síntomas 7 Las voces Creencias sobre las voces exploradas, una conducta modificada
8 Las ideas que dan miedo Otras explicaciones, un experimento hecho
9 El impulso que falta Creencias derrotistas identificadas, actividades planificadas
10 Balance intermedio Medidas repetidas, plan revisado
IV. Vivir 11 La etiqueta y la autoestima Autoestigma trabajado
12 Soledad y relaciones Un vínculo retomado o creado
13 Trabajo, actividad, cuerpo Un paso hacia el empleo o la actividad, un objetivo de salud
V. Consolidar 14 Mi plan de prevención Señales precoces y plan escritos y compartidos
15 La familia Sesión conjunta, acuerdo por escrito
16 Balance y continuidad Medidas repetidas, sesiones de refuerzo fijadas

Lo que la persona se lleva. Siete fichas imprimibles, enumeradas en la sección 42: lo que quiero para mi vida, mi círculo, mis voces, recuperar el impulso, lo que el diagnóstico no dice de mí, el rincón de los allegados, mi plan de prevención.

Lo que distingue este programa de los demás manuales de este sitio. Tres cosas. Un objetivo de recuperación que no depende de la desaparición de los síntomas. Experiencias con las que se trabaja en lugar de combatirlas. Y un cuidado por el cuerpo, la vivienda, el empleo y la familia, porque son ellos los que a menudo deciden la vida de las personas.

2. Antes de empezar

A quién va dirigido este programa

A psicólogos, psiquiatras, enfermeros y psicoterapeutas formados en terapia cognitivo-conductual de las psicosis, que trabajan en un equipo o en estrecha coordinación con un psiquiatra. No está destinado ni a los pacientes ni a sus allegados.

El momento de empezar

No durante una recaída aguda. Puede mantenerse un contacto breve y regular; el trabajo se retoma cuando el episodio está contenido.

No solo cuando todo va bien. Las personas con síntomas persistentes a pesar del tratamiento son aquellas en las que más se ha estudiado la terapia cognitivo-conductual de las psicosis.

Las cuatro decisiones previas

1. ¿Está organizado el riesgo? Suicidio, violencia, vulnerabilidad, autoabandono. Sección 9.

2. ¿Cuál es el seguimiento psiquiátrico, y quién hace qué en el equipo? Sección 10.

3. ¿Cuáles son las prioridades de la persona? Pueden ser la vivienda, el dinero o la soledad antes que las voces. Sección 17.

4. ¿Qué lugar para la familia? Sección 36.

Lo que este programa no trata

Una recaída aguda.

Un primer episodio psicótico, que tiene su propio manual, centrado en los jóvenes y la intervención temprana.

Una desorganización grave o una catatonía, que requieren primero atención médica.

Una adicción grave no estabilizada, que requiere un trabajo integrado.

Lo que este programa no es

No es un programa de adherencia, ni una reeducación, ni una psicoterapia que sustituiría al tratamiento farmacológico o al equipo. Tampoco es un trabajo que esperaría a la desaparición de los síntomas para interesarse por la vida.

Cómo usarlo

Lea primero las secciones 3 a 15, y después las secciones 32, 33 y 35 antes de la primera sesión. Las sesiones descritas son sesiones clave; la fase III suele ocupar varias por cada una. La sección 43 dice lo que no hay que soltar.

3. El cuadro clínico

Las dimensiones

Los síntomas positivos: ideas delirantes, en particular de persecución y de referencia; alucinaciones, sobre todo auditivas — voces que comentan, conversan, critican, ordenan —; experiencias de influencia, de control o de robo del pensamiento.

La desorganización: discurso difícil de seguir, pensamiento que descarrila, comportamiento desorganizado, afecto inapropiado.

Los síntomas negativos: disminución del impulso y de la iniciativa, retraimiento social, disminución del placer anticipado, empobrecimiento de la expresión de las emociones y del discurso.

Las dificultades cognitivas: atención, memoria de trabajo, velocidad de procesamiento, funciones ejecutivas, cognición social. Pesan mucho sobre el funcionamiento.

Los síntomas afectivos: depresión, ansiedad, desesperanza, frecuentes en todas las fases.

Lo que describen las personas

Voces que tienen una personalidad, a veces años de historia común, a menudo humillantes, a veces tranquilizadoras. El miedo a ser vigilado, señalado, envenenado. El cansancio, la sensación de que «nada vale la pena», la impresión de estar apagado. La soledad. La mirada de los demás, y la suya propia sobre sí mismos. Los hospitales, los tratamientos, la pérdida de un trabajo, de una pareja, de un futuro imaginado. Y a menudo una gran lucidez sobre todo ello.

Lo que se ve en consulta

Todo y su contrario: una persona que habla con gusto de sus voces y otra que las calla por desconfianza; una persona viva y otra enlentecida, que responde con monosílabos; una conversación clara y una conversación que se pierde. No hay que confundir la poca expresión con el poco sentir, ni el enlentecimiento con el desinterés.

Epidemiología

La esquizofrenia afecta a alrededor del 0,3 al 0,7 % de la población a lo largo de la vida. Suele empezar entre el final de la adolescencia y el comienzo de la treintena. Es más frecuente en el medio urbano, en ciertas poblaciones migrantes y minoritarias, y se asocia a factores genéticos, del desarrollo y ambientales — traumas, cannabis de alta potencia, adversidad social —.

Evolución

Muy heterogénea. Una parte de las personas tiene pocos episodios y un buen funcionamiento; otras tienen síntomas persistentes y una discapacidad importante. Las recaídas son frecuentes, y la suspensión del tratamiento aumenta claramente su riesgo. El funcionamiento social depende tanto de los síntomas negativos, de las dificultades cognitivas, del acceso al empleo y a la vivienda y del estigma como de los síntomas positivos.

La esperanza de vida se reduce en más de diez años de media, sobre todo por enfermedades cardiovasculares y respiratorias, y también por el suicidio. Sección 37.

4. La recuperación

Por qué existe esta sección

Porque la palabra abarca dos cosas distintas, y confundirlas conduce o al desánimo o a la negligencia.

La recuperación clínica

La remisión de los síntomas y la vuelta del funcionamiento, medidas según criterios. Según estos criterios estrictos y a lo largo del tiempo, las revisiones muestran que una minoría de personas la alcanza, con grandes variaciones según los estudios y las definiciones; muchas más viven períodos de remisión y una mejoría parcial.

La recuperación personal

Un proceso por el cual la persona construye una vida que tiene sentido para ella, con o sin síntomas: la esperanza, los vínculos, una identidad que no se reduce a la enfermedad, un papel, una capacidad de actuar. Se describió a partir del testimonio de las propias personas, y hoy orienta muchos sistemas de atención.

Lo que esto cambia para usted

Usted mide los síntomas, y mide la vida. No convierte la desaparición de las voces en condición para retomar un trabajo, una relación o un proyecto. Mantiene la esperanza sin prometer, y nunca reduce a la persona a su pronóstico.

5. El modelo

El modelo que guía este programa se presenta a la persona en lenguaje sencillo, a partir de su experiencia.

Estrés y vulnerabilidad

Una vulnerabilidad propia de la persona — genética, del desarrollo, ligada a la historia — se encuentra con factores de estrés — falta de sueño, cannabis, conflictos, aislamiento, acontecimientos difíciles, discriminación —. Cuando la carga supera un umbral, las experiencias psicóticas aumentan y puede producirse un episodio. Lo que protege — tratamiento, sueño, vínculos, actividad, apoyo, manejo del estrés — eleva el umbral.

El continuo de las experiencias

Oír voces y tener ideas de persecución o de referencia son experiencias que existen, con mayor o menor frecuencia e intensidad, en la población general. Lo que produce el sufrimiento es su frecuencia, su interpretación y sus consecuencias.

Lo que mantiene los síntomas positivos

Experiencias anómalas — una voz, una percepción, una impresión de significado — reciben una interpretación amenazante y externa, bajo la influencia de la emoción — ansiedad, depresión, ira —, de creencias sobre uno mismo y los demás — «soy vulnerable», «los demás son hostiles» —, de sesgos de razonamiento — concluir deprisa, no contemplar alternativas — y del contexto social. Las conductas de seguridad — evitar, obedecer, esconderse, vigilar — impiden comprobar y mantienen el miedo.

Lo que la persona cree de sus voces

El malestar ligado a las voces depende mucho de lo que la persona cree de ellas: su poder, su intención malévola o benévola, lo que pasará si no las obedece, lo que saben de ella. Una voz percibida como todopoderosa y malévola produce miedo, sumisión o lucha; la misma voz, percibida de otro modo, molesta menos.

Lo que mantiene los síntomas negativos

Más allá de lo que está ligado al trastorno en sí, las creencias derrotistas — «¿para qué?», «voy a fracasar», «no me va a gustar», «los demás me van a rechazar» — reducen la iniciativa, la perseverancia y el placer anticipado. Se suman el retraimiento, el aislamiento, la depresión, la sedación de los tratamientos, la falta de oportunidades y el estigma. Sobre estos factores sí se puede trabajar.

Lo que el modelo explica a la persona

Que sus experiencias son reales para ella y humanas. Que ciertas cosas las hacen más fuertes y más dolorosas, y que otras las calman. Que lo que piensa de sus voces y de sus miedos puede cambiar lo que le hacen vivir. Que la falta de impulso no es pereza. Y que una vida que le convenga puede construirse ahora.


Este programa está reservado a los profesionales

Se dirige a los profesionales de la salud mental y exige una verificación del título y luego una suscripción profesional.

Preguntas frecuentes

¿Hay que intentar que desaparezcan las voces? No es el objetivo principal. Se apunta al malestar, a la sumisión y a la repercusión; la frecuencia a veces baja después. Sección 33.

La persona no cree estar enferma. No se pelee por la palabra. Trabaje con lo que reconoce. Sección 32.

Quiere dejar su tratamiento. Recoja sus razones, prepare sus preguntas para el psiquiatra, recuerde que una suspensión brusca y a solas aumenta el riesgo de recaída, y no dé nunca una opinión sobre la dosis. Sección 13.

No hace nada en todo el día. Distinga depresión, sedación, efectos motores y síntomas negativos, identifique las creencias derrotistas, y empiece muy poco a poco. Sección 35.

Una voz le ordena hacer daño. Evalúe primero el riesgo, con el equipo, y después trabaje la creencia de estar obligado a obedecer. Secciones 9 y 33.

La familia critica mucho. Acoja el agotamiento, proponga una intervención familiar, y no presente las críticas como una causa. Sección 36.

¿Puede trabajar? Muchas personas trabajan. El empleo con apoyo es la mejor vía. Sección 38.

¿Funciona de verdad la terapia cognitivo-conductual? Sus efectos son modestos y reales, sobre el malestar y los síntomas, y más claros con algunos enfoques dirigidos. Sección 12.

¿Cuánto tiempo? De nueve a doce meses para este programa, a menudo más, con sesiones de refuerzo. La recuperación se cuenta en años.

Las fichas para descargar

Los ejercicios de este programa, en PDF para imprimir. Reservados a los miembros.

Ver las fórmulasLas fichas para imprimir están incluidas en el acceso.
  1. 01Lo que quiero para mi vidaNo solo menos síntomas: una vida que me convenga.
  2. 02Mi círculoLo que pasa cuando una experiencia se vuelve penosa.
  3. 03Mis vocesLo que dicen, lo que pienso de ellas, lo que hago.
  4. 04Recuperar el impulsoCon pasos muy pequeños, comparando lo que preveo y lo que pasa.
  5. 05Lo que el diagnóstico no dice de míSoy mucho más que una palabra en un expediente.
  6. 06El rincón de los allegadosPara la familia y los amigos, con el acuerdo de la persona.
  7. 07Mi plan de prevenciónEscrito por mí, para detener una recaída lo antes posible.

Todas las fichas en un solo archivo, con índice.

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