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Niños y padresPara profesionales20 min de lectura

Enuresis infantil: ficha del terapeuta

Una ficha breve, en cinco sesiones, para llevar con la familia el tratamiento de la enuresis nocturna del niño. Primero la valoración médica, y las señales de alerta que obligan a volver al médico. Después, lo que corresponde al psicólogo: decir que no es culpa de nadie, descartar los castigos, instaurar la alarma, aguantar hasta las catorce noches secas y preparar la recaída. La desmopresina como decisión médica, las situaciones particulares, cuatro fichas imprimibles y las referencias.

En resumen

Esta ficha está dirigida a los profesionales de la salud mental que acompañan a un niño que moja la cama, y a sus padres. Sitúa la valoración del médico antes que todo lo demás: la enuresis solo se trata con un método conductual una vez descartada una causa médica, y algunas señales obligan a volver al médico sin esperar. Describe después, en cinco sesiones, el tratamiento de fondo — la alarma — y lo que lo hace funcionar o fracasar: la comprensión de los padres, la ausencia de castigos, el despertar completo del niño, la paciencia hasta los primeros signos y un plan en caso de recaída. Cuatro fichas imprimibles acompañan el seguimiento, para el niño y para sus padres.

Temática
Niños y padres
Para quién
Para profesionales
Idiomas
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El programa

Este programa es un manual de tratamiento destinado a profesionales de la salud mental. Supone una formación clínica, experiencia en el trabajo con niños y sus familias, y un marco de supervisión. No sustituye ni su juicio clínico, ni su responsabilidad deontológica, ni la exploración médica, que siempre lo precede. Los criterios diagnósticos están aquí reformulados con nuestras propias palabras y nunca reproducidos: remítase a los manuales originales para la letra del texto. No está destinado a las familias: si un niño tiene mucha sed, orina mucho, adelgaza o parece inusualmente cansado, o si usted teme por su seguridad, contacte sin esperar con un médico o con los servicios de urgencia de su país.

1. El programa de un vistazo

Indicación. Enuresis nocturna del niño a partir de los cinco o seis años, sobre todo monosintomática, primaria o secundaria, una vez que un médico ha visto al niño y no ha encontrado nada que sea de su competencia.

Modelo de referencia. El tratamiento con alarma de enuresis, recomendado cuando los consejos sencillos no han bastado (National Institute for Health and Clinical Excellence, 2010; en adelante NICE), y situado en primera línea junto con la desmopresina por la International Children's Continence Society (Nevéus y cols., 2020; en adelante ICCS).

Formato. Cinco sesiones de 45 minutos con el niño y sus padres, a lo largo de unos tres meses, y una llamada breve una semana después de instaurar la alarma.

Mecanismo diana. Enseñar al cerebro del niño a responder, durante el sueño, a la señal de una vejiga llena — despertándose o reteniéndose. La alarma no castiga: asocia, noche tras noche, el inicio de la micción y el despertar.

Sesión Objeto Resultado de la sesión
1 Evaluar, verificar la valoración médica Señales de alerta descartadas, calendario iniciado
2 Explicar, sentar las bases Castigos suprimidos, decisión por escrito
3 Instaurar la alarma Secuencia ensayada, papeles asignados
4 El balance a las cuatro semanas Signos precoces registrados, decisión fechada
5 Catorce noches secas, y después Plan de retirada y de recaída por escrito

Lo que se lleva la familia. Cuatro fichas imprimibles, enumeradas en la sección 15: mi calendario de noches, cuando suena la alarma, para los padres, mis esfuerzos que cuentan.

Lo que distingue este programa de los demás manuales de este sitio. Es breve, y no es ante todo psicológico: el psicólogo retira aquí la vergüenza y los castigos, y hace viable un tratamiento que fracasa sobre todo por abandono.

2. Antes de empezar

A quién va dirigida esta ficha

A los clínicos que acompañan a familias, en coordinación con un médico de cabecera, un pediatra o un equipo especializado.

Las tres decisiones previas

¿Ha visto un médico al niño por este motivo? Si no, es lo primero que hay que conseguir.

¿Hay alguna señal de alerta? Si la hay, el programa espera. Sección 4.

¿Puede la familia sostener una alarma ahora? Unos padres enfadados, agotados, o que consideran al niño responsable hacen fracasar el tratamiento. NICE ve en ello una razón para no proponer la alarma en esas condiciones: primero se trabaja ese clima.

Lo que esta ficha no trata

Los trastornos miccionales diurnos y el estreñimiento, que corresponden al médico. Y el niño menor de cinco años, en quien mojar la cama sigue siendo frecuente.

3. Lo que dicen las clasificaciones

Las categorías, reformuladas

Formulaciones con nuestras propias palabras: remítase al DSM-5-TR (American Psychiatric Association, 2022) y a la CIE-11 (Organización Mundial de la Salud, 2022) para la letra del texto.

En el DSM-5-TR. Micciones repetidas en la cama o en la ropa, casi siempre involuntarias, al menos dos veces por semana durante tres meses seguidos o con un malestar o una afectación claros, en un niño de al menos cinco años de edad o de nivel de desarrollo, sin sustancia ni afección médica que las explique. El manual distingue formas nocturna, diurna y mixta.

En la CIE-11. La enuresis figura entre los trastornos de la excreción, con el mismo umbral de edad y las mismas tres formas.

La terminología de la ICCS

Es la de los pediatras y los urólogos (Austin y cols., 2016).

Enuresis. El término se reserva para los escapes de orina durante el sueño; los escapes diurnos se llaman incontinencia diurna. Es la principal diferencia con el DSM.

Monosintomática o no. Monosintomática en ausencia de cualquier otro síntoma del tracto urinario inferior y de cualquier antecedente de disfunción vesical; no monosintomática en cuanto existen otros síntomas, diurnos en particular. La distinción cambia el tratamiento.

Primaria o secundaria. Secundaria cuando el niño ya ha estado seco más de seis meses, primaria en caso contrario.

Dos referencias

Es frecuente: entre el 15 y el 20 % de los niños de cinco años, y hasta el 2 % de los adultos jóvenes, según las revisiones Cochrane (Glazener y cols., 2005). Más frecuente en los varones, y claramente familiar.

Muchos niños llegan a estar secos solos, pero no todos, y la enuresis no tratada conlleva riesgos psicosociales duraderos (Nevéus y cols., 2020).

4. Lo que corresponde al médico, y lo que le corresponde a usted

La regla

El programa solo empieza tras una valoración médica. Y cualquier señal de alerta lleva a una valoración médica antes de toda intervención conductual, incluso a mitad del seguimiento.

Las señales de alerta

Una sed intensa, orina abundante, cansancio o pérdida de peso, sobre todo con una enuresis reciente: es el cuadro de una diabetes incipiente, y la valoración se hace el mismo día.

Una enuresis secundaria aparecida en pocos días o semanas, que ve el médico antes de cualquier hipótesis psicológica.

Escozor al orinar, fiebre, o infecciones urinarias de repetición.

Síntomas diurnos: escapes, urgencia miccional, micciones más de siete veces al día o menos de cuatro, prensa abdominal, chorro débil.

Un estreñimiento o escapes de heces, cuyo tratamiento hace a veces desaparecer la enuresis.

Un ronquido habitual o pausas respiratorias durante el sueño: algunos niños dejan de mojar la cama una vez resuelta la obstrucción (Nevéus y cols., 2020).

Signos neurológicos, una anomalía en la parte baja de la espalda.

Y una enuresis que resiste a tratamientos bien llevados.

El reparto de papeles

Al médico: la exploración, los análisis y las mediciones de orina, el tratamiento del estreñimiento y de los síntomas diurnos, y cualquier decisión sobre medicación.

A usted: la repercusión, el clima familiar, las dificultades asociadas, la viabilidad de la alarma y la conducción del tratamiento conductual.

5. Lo que mantiene la enuresis, y lo que no la causa

Tres mecanismos, a menudo asociados. Una producción de orina demasiado elevada por la noche; una vejiga que se contrae pronto o cuya capacidad nocturna está reducida; y un despertar que no se produce ante la señal de la vejiga llena. Es este último el que entrena la alarma. El componente familiar es fuerte: decirle al niño que uno de sus padres también lo vivió, cuando ese padre o esa madre lo acepta, alivia mucho.

No es cuestión de voluntad. Ninguno de estos mecanismos se controla a voluntad. La idea de que un niño «podría hacer un esfuerzo» es falsa, y es la que más cara sale.

No es, en sí, un trastorno psicológico. La mayoría de los niños con enuresis no lo tienen. Una minoría importante sí lo presenta — del orden del 20 al 30 % según la síntesis de la ICCS (von Gontard y cols., 2011) —, más aún en caso de incontinencia diurna. Se busca; no se presupone.

Lo que la agrava: la vergüenza y los castigos (sección 14), un estreñimiento no tratado y una alarma abandonada antes de los primeros signos.


Este programa está reservado a los profesionales

Se dirige a los profesionales de la salud mental y exige una verificación del título y luego una suscripción profesional.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad hay que tratar? La ICCS recomienda un tratamiento activo a partir de los seis años, y NICE pide no descartar a un niño más pequeño por el único criterio de la edad. El verdadero criterio es la molestia que siente el niño y su capacidad para participar.

La alarma no despierta al niño. Es frecuente al principio. Los padres la oyen y lo despiertan por completo durante unas semanas; un timbre más fuerte o un vibrador pueden ayudar. Un niño que la apaga y vuelve a dormirse no está siendo tratado.

¿Se puede mantener un pañal por la noche? No durante la alarma, que debe detectar la humedad en el acto. Fuera de ella, es una cuestión de comodidad, y un pañal nunca debe servir para avergonzar.

¿Y para una noche en casa de un amigo o un campamento escolar? Un plan concreto con el niño: un adulto informado y discreto, ropa de recambio, una ida al baño prevista. Es también una indicación clásica de la desmopresina puntual, si el médico la considera útil.

El niño no quiere la alarma. No se impone: un tratamiento que el niño rechaza fracasa. Se mantienen las medidas sencillas y las recompensas, se vuelve a plantear la cuestión más adelante, y se habla de ello con el médico.

Las fichas para descargar

Los ejercicios de este programa, en PDF para imprimir. Reservados a los miembros.

Ver las fórmulasLas fichas para imprimir están incluidas en el acceso.
  1. 01Mi calendario de nochesUna línea cada mañana. Se cuenta, y ya está.
  2. 02Cuando suena la alarmaLa misma lista, en el mismo orden, cada vez.
  3. 03Para los padresLo que ayuda, lo que perjudica, y quién hace qué por la noche.
  4. 04Mis esfuerzos que cuentanEste cuadro cuenta lo que haces, no tus noches.

Todas las fichas en un solo archivo, con índice.

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