Ayudar a un ser querido que se aísla
Un padre o una madre mayor que ya no sale, un adulto joven encerrado en su habitación, un amigo que ya no contesta: ver a un ser querido retirarse preocupa y a menudo deja sin recursos. Esta guía ayuda a comprender lo que puede esconderse detrás del aislamiento, a iniciar la conversación sin que la persona se ponga a la defensiva, a eliminar los obstáculos concretos, a recuperar el vínculo paso a paso, a detectar las situaciones graves y a cuidarse uno mismo a lo largo del tiempo.
Dr. Zayan Al-Falasi, médico psiquiatra
En resumen
Esta guía se dirige a las personas que ven cómo se aísla alguien cercano: un padre o una madre mayor, un hijo ya adulto, una pareja, un hermano, una hermana, un amigo. Distingue el aislamiento elegido del aislamiento que hace sufrir, repasa lo que puede estar en su origen — depresión, duelo, pérdida auditiva, deterioro de la memoria, ansiedad, vergüenza, adicción — y propone una forma de ayudar que respeta la autonomía de la persona: escuchar antes de aconsejar, proponer en lugar de imponer, avanzar a pequeños pasos. También indica los signos que obligan a actuar sin esperar.
- Temática
- Soledad
- Para quién
- Para un ser querido
- Idiomas
- FR · EN · DE · IT · ES · ZH · AR
Français · English · Deutsch · Italiano · Español · 中文 · العربية
El programa
Esta guía es un contenido de psicoeducación. No sustituye a una consulta. Si su ser querido habla de morir, de acabar con todo o de desaparecer, no le deje solo y contacte con los servicios de urgencias o con una línea de prevención del suicidio: vea la sección 12. Si encuentra a una persona en peligro en su casa — sin comida, sin calefacción, herida, confusa —, llame a los servicios de emergencia. Calcule treinta y cinco minutos de lectura.
El aviso del principio de los recursos está oculto.
Ajustes de lectura
Sus ajustes se guardan en este navegador. Inicie sesión para encontrarlos en sus otros dispositivos.
La continuación está reservada a los miembros
Cree su acceso para leer este programa entero, así como todos los demás recursos.
Prueba gratuita de 7 días, después 9,99 US$ al mes. Sin compromiso, se cancela con un clic.
Lo que contiene el resto
- 3. Comprender por qué alguien se aísla
- 4. Lo que dice la investigación
- 5. Iniciar la conversación
- 6. Lo que ayuda, y lo que no ayuda
- 7. Eliminar los obstáculos concretos
- 8. Recuperar el vínculo paso a paso
- 9. Un padre o una madre mayor que se aísla
- 10. Un adulto joven que ya no sale de su habitación
- 11. Un amigo, un hermano, una hermana
- 12. Cuando el aislamiento esconde un sufrimiento grave
- 13. Si su ser querido rechaza toda ayuda
- 14. Cuidarse uno mismo
- 15. Cuándo consultar, y qué pedir
- 16. Preguntas frecuentes
- 17. Para recordar
- 18. Fuentes y fundamentos
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si mi ser querido simplemente disfruta estando solo, o si sufre? Fíjese en si se trata de un cambio, si parece elegirlo o evitar a los demás por miedo, cansancio o vergüenza, si expresa tristeza o sufrimiento, y si el resto de su vida se sostiene. Una persona a la que siempre le ha gustado la tranquilidad y que está bien no necesita que la empujen a salir.
Me responde que todo va bien. ¿Qué hago? Respete su respuesta sin creerla a ciegas. Deje la puerta abierta, mantenga un contacto regular, y vuelva al tema más adelante. Si hay signos graves, actúe de todos modos, como se describe en la sección 12.
¿Hay que insistir cuando rechaza todas mis invitaciones? Siga proponiendo con regularidad, sin insistir demasiado ni hacer reproches. Proponga cosas más pequeñas, más cortas, más cercanas. Cada invitación recuerda que la puerta está abierta, aunque se rechace.
¿Hablar del suicidio puede darle la idea? No. Los estudios no han mostrado que hacer la pregunta haga surgir o aumente las ideas de suicidio. Preguntar con claridad y con calma suele permitir a la persona hablar de lo que vive, y recibir ayuda.
Mi hijo adulto ya no sale de su habitación: ¿hay que cortar internet? Un corte brusco puede provocar una crisis y suprimir su último vínculo con el exterior. Es mejor negociar límites, recuperar una relación tranquila, y consultar para usted para que le orienten.
Mi madre se niega a llevar sus audífonos. ¿Cómo ayudarla? Busque primero la razón: incomodidad, mal ajuste, ruido desagradable, reparo estético, dificultad para manejarlos. Una cita de ajuste, un acompañamiento en las primeras semanas y los encuentros en lugares tranquilos suelen ayudar.
Vivo lejos. ¿Cómo ayudar a distancia? Llamadas regulares, videollamadas, un vecino o un amigo de confianza en el lugar, los servicios locales de apoyo, y visitas preparadas. Coordinar a varias personas cercanas al domicilio cuenta mucho.
¿Puedo consultar a un profesional sin mi ser querido? Sí. Puede consultar para usted, para comprender la situación y aprender a abordarla mejor. El profesional no podrá diagnosticar a una persona a la que no ha visto, pero podrá orientarle.
¿Hasta dónde llega mi responsabilidad? Usted es responsable de lo que hace, no de lo que decide su ser querido. Estar presente, proponer, orientar, alertar en caso de peligro: eso ya es mucho. El resto no depende enteramente de usted.