Ayudar a un allegado que bebe
Usted cuenta las botellas, inventa excusas, discute siempre por la noche y nunca por la mañana. Esta guía explica por qué el cara a cara entre reproche y negación no funciona jamás, qué ha demostrado la investigación que es más eficaz para llevar a alguien a tratamiento, cómo hablar en el momento adecuado, cómo dejar de proteger de las consecuencias, cómo proteger a los niños, y cómo aguantar uno mismo.
En resumen
Esta guía se dirige a los allegados de una persona cuyo consumo de alcohol preocupa: pareja, padre o madre, hijo ya adulto, hermano o hermana, amigo, compañero de trabajo. Parte de lo que la investigación ha establecido: la confrontación y la vigilancia fracasan, mientras que un enfoque basado en el cambio del comportamiento del allegado —descrito con el nombre de CRAFT— lleva mucho más a menudo a la persona a tratamiento, al tiempo que mejora la salud del entorno. También da las informaciones de seguridad indispensables: interrumpir bruscamente un consumo diario importante puede ser peligroso, y una embriaguez con pérdida de conciencia es una urgencia.
- Temática
- Adicciones
- Para quién
- Para un ser querido
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El programa
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Preguntas frecuentes
¿Hay que esperar a que toque fondo? No, y es una idea peligrosa que cuesta años. Los datos sobre las intervenciones breves muestran que se puede cambiar muy pronto, a partir de una simple constatación, y el enfoque destinado a los allegados ha mostrado que lleva a consulta a personas que no pedían ayuda. Esperar a que toque fondo es dejar que ocurran daños irreversibles.
¿Debo esconder o vaciar las botellas? Eso no ha reducido nunca el consumo de nadie: la persona vuelve a comprar, bebe en otra parte, o bebe más deprisa. Lo que sí puede decidir usted son sus propios actos: no comprarlo más, no servirlo más en su casa, no ofrecerlo más en las comidas familiares. En situación de crisis o de riesgo suicida, la seguridad está por delante y todo lo peligroso se aparta.
Dice que va a dejarlo él solo de un día para otro. ¿Es buena idea? No sin valoración médica si bebe todos los días en cantidad importante: una abstinencia grave puede provocar convulsiones o un delirium, que son urgencias vitales. Dígaselo sin dramatizar: «no te pido que sigas, te pido que lo hables antes con un médico, porque puede ser peligroso».
¿Debo amenazarle con irme? Una amenaza que usted no va a cumplir enseña que sus palabras no comprometen a nada. Prefiera un límite que verse sobre lo que usted hará, que sea preciso y que esté seguro de poder aplicar. Y si la separación se convierte en una opción real, se prepara en frío, con un tercero, jamás una noche de discusión.
No reconoce nada. ¿Qué hacer? Deje de intentar demostrárselo: cuanto más argumente usted que hay un problema, más argumentará él que no lo hay. Cambie de terreno: un hecho fechado, lo que usted siente, una petición pequeña, y sobre todo preguntas abiertas que le hagan hablar — «¿qué te aporta?», «¿qué sería distinto si bebieras menos?».
¿Es culpa mía? No. Usted no ha causado ese consumo, no puede controlarlo, y no puede curarlo. Lo que sí puede hacer es cambiar lo que usted hace, hacer accesible el tratamiento, proteger a los niños y protegerse — y eso ya es considerable.
¿Qué decir a los niños? La verdad, con palabras de su edad, en tres mensajes: es un problema de alcohol, no es culpa suya, y no les toca a ellos ocuparse. Deje de decir «papá está cansado» cuando papá está borracho: hacerle creer a un niño que lo que ve no existe es lo que más le daña.
Ha recaído después de tres meses. ¿Está todo perdido? No. La recaída es un acontecimiento frecuente del recorrido y no anula lo que se ha conseguido. Lo que convierte un desliz en una recaída completa es lo que ocurre en las horas siguientes — incluida su reacción. Diga una vez lo que ha constatado, con calma, y después anime a volver al seguimiento.
¿Sirven de algo los grupos para allegados? Sí, para usted: mejoran el bienestar de los participantes y rompen el aislamiento. En cambio, no están concebidos para hacer entrar a la persona en el tratamiento, y el enfoque descrito en esta guía obtiene mejores resultados en ese punto. Muchos allegados hacen las dos cosas, y es probablemente la fórmula más sólida.
¿Puedo hablar con su médico sin su consentimiento? Sí, usted puede transmitir lo que observa, por carta o en consulta. El secreto médico impedirá que el médico le responda, pero puede escucharle, y esa información cambia a menudo la consulta siguiente. Dígaselo a su allegado en vez de hacerlo a escondidas, cuando sea posible.
Está borracho y se duerme. ¿Debo dejarle dormir la mona? No. Intente despertarle; si no se despierta, llame de inmediato a los servicios de urgencias y colóquele de lado, en posición lateral de seguridad, para evitar que inhale el vómito. No le dé de beber, no le dé café, no le deje boca arriba y no le deje jamás solo.
¿Cuánto tiempo debo seguir intentándolo? No hay una buena respuesta universal. Una referencia útil: aplique en serio estos principios, con acompañamiento, durante seis meses, y vuelva a hacer balance entonces. Y tenga presente que este trabajo mejora su propia salud, acepte o no la persona el tratamiento.