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TraumaPara profesionales75 min de lectura

Trastorno de identidad disociativo: seguridad, estabilización y tratamiento por fases — manual del terapeuta

Un protocolo de dieciséis sesiones clave, a lo largo de ocho a doce meses, que abarca la fase de seguridad y estabilización para el adulto con un trastorno de identidad disociativo o una forma parcial, y prepara, si la persona lo elige, un trabajo posterior sobre los recuerdos traumáticos. Primero, encontrarse con la persona, evaluar con cuidado — psicosis, trastorno límite de la personalidad, epilepsia, estrés postraumático complejo, presentaciones imitadas o simuladas — y escribir un plan de seguridad. Luego, comprender la disociación sin sugestión, identificar las pérdidas de tiempo y sus desencadenantes, aprender a volver al presente, ampliar la ventana de tolerancia, favorecer la comunicación y la cooperación internas, y aliviar las noches y las reexperimentaciones. Por último, las relaciones y la seguridad actual, la vergüenza, la cuestión de los recuerdos y de su verdad, la decisión compartida sobre lo que sigue, y una vida más continua. Un diagnóstico debatido, prácticas que perjudican, siete fichas y las referencias de un campo en el que las pruebas son sobre todo naturalistas.

En resumen

Este manual se dirige a los profesionales de la salud mental formados en el tratamiento del trauma complejo y de los trastornos disociativos que atienden a adultos con un trastorno de identidad disociativo o un trastorno de identidad disociativo parcial. Este trastorno combina una discontinuidad marcada del sentido de sí mismo y de la agencia — estados de identidad diferenciados, vividos como si no fueran del todo uno mismo — con lagunas de memoria que van más allá del olvido corriente. Es uno de los diagnósticos más debatidos de la psiquiatría: para unos, una consecuencia de traumas tempranos y repetidos; para otros, una construcción favorecida por la sugestión, las expectativas culturales y ciertas prácticas terapéuticas. Este debate tiene una consecuencia práctica en la que todos coinciden: la terapia no debe sugerir, multiplicar ni escenificar los estados de identidad, y nunca debe intentar recuperar recuerdos mediante técnicas que los fabrican. Las recomendaciones profesionales describen un tratamiento por fases, centrado primero en la seguridad y la estabilización; las pruebas de su eficacia proceden sobre todo de estudios naturalistas. El manual detalla esta primera fase — seguridad, comprensión, anclaje, regulación emocional, cooperación interna, sueño, relaciones, vergüenza — y la decisión compartida sobre lo que sigue. Siete fichas imprimibles acompañan el programa.

Temática
Trauma
Para quién
Para profesionales
Idiomas
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El programa

Este programa es un manual de tratamiento destinado a profesionales de la salud mental. Presupone una formación clínica específica en el tratamiento del trauma complejo y de los trastornos disociativos, y un marco de supervisión regular. No sustituye ni su juicio clínico ni su responsabilidad deontológica. Los criterios diagnósticos se reformulan aquí con nuestras propias palabras, nunca se reproducen. Tres advertencias propias de esta indicación. El riesgo suicida y las autolesiones son frecuentes y se reevalúan con regularidad, sección 9. No se utiliza ninguna técnica de recuperación de recuerdos — hipnosis, imaginería guiada, interpretación de los síntomas como prueba de abuso —, sección 35. Y este manual no abarca el trabajo directo sobre los recuerdos traumáticos, que requiere una formación y una supervisión específicas, sección 36.

1. El programa de un vistazo

Indicación. Adulto con un trastorno de identidad disociativo o un trastorno de identidad disociativo parcial, con un diagnóstico establecido tras una evaluación cuidadosa, en atención ambulatoria.

Modelo de referencia. El tratamiento por fases descrito en las recomendaciones profesionales para los trastornos disociativos complejos: una primera fase de seguridad, estabilización y reducción de síntomas; una segunda fase, opcional, de trabajo sobre los recuerdos traumáticos; una tercera fase de integración y reconstrucción de la vida. Este manual abarca la primera fase y la decisión compartida sobre la segunda, en una práctica que evita la sugestión.

Formato. Dieciséis sesiones clave a lo largo de ocho a doce meses, a menudo más. Sesiones semanales de 50 minutos, a veces dos por semana en los periodos difíciles. Sin sesiones prolongadas centradas en los recuerdos.

Mecanismo buscado. Reducir las conductas peligrosas, las pérdidas de tiempo y las reexperimentaciones, ampliar la capacidad de permanecer en el presente y de tolerar las emociones, favorecer una continuidad de la experiencia y una cooperación entre los estados de identidad, reducir la vergüenza y construir una vida cotidiana más estable.

Fase Sesión Objeto Resultado de la sesión
I. Vincular 1 Encontrarse Preocupaciones y objetivos recogidos
2 Evaluar, y lo que no es Diagnóstico diferencial, comorbilidades, riesgos
3 La seguridad Plan de seguridad escrito
II. Comprender 4 La disociación, sin sugestión Modelo explicado, preguntas recogidas
5 Las pérdidas de tiempo y sus desencadenantes Registro y desencadenantes
III. Estabilizar 6 Volver al presente Tres técnicas de anclaje
7 La ventana de tolerancia Signos de los dos bordes, y lo que devuelve
8 Comunicarse y cooperar por dentro Un acuerdo de seguridad, un medio de comunicación
9 Las noches y las reexperimentaciones Rutina nocturna, plan para las reexperimentaciones
10 Balance intermedio Medidas repetidas, plan revisado
IV. Vivir 11 Las relaciones y la seguridad actual Una situación de riesgo trabajada
12 La vergüenza y las creencias sobre uno mismo Una creencia examinada
13 La cuestión de los recuerdos Posición de neutralidad explicada
V. Decidir 14 Preparar lo que sigue Decisión compartida: trabajo sobre el trauma o consolidación
15 Una vida más continua Proyectos y rutinas
16 Balance y continuidad Medidas repetidas, plan para lo que sigue

Lo que la persona se lleva. Siete fichas imprimibles, enumeradas en la sección 42: lo que quiero, mi plan de seguridad, mis lagunas y mis desencadenantes, volver al aquí y ahora, trabajar juntos por dentro, mis noches y mis reexperimentaciones, mi plan para lo que sigue.

Lo que distingue este programa de los demás manuales de este sitio. Tres cosas. Un diagnóstico cuyo debate se expone con honestidad. Una vigilancia constante frente a la sugestión, que guía cada intervención. Y un trabajo que empieza, y a veces termina, con la estabilización, sin precipitarse hacia los recuerdos.

2. Antes de empezar

A quién va destinado este programa

A psicólogos, psiquiatras y psicoterapeutas formados en el tratamiento del trauma complejo y de los trastornos disociativos, con supervisión. No está destinado ni a los pacientes ni a sus allegados.

Las cinco decisiones previas

1. ¿Se ha establecido el diagnóstico con cuidado, mediante una evaluación estructurada y un diagnóstico diferencial? Secciones 7 y 17.

2. ¿Está organizado el riesgo? Suicidio, autolesiones, revictimización, autoabandono. Sección 9.

3. ¿Está la persona en peligro actualmente — una relación violenta, una explotación? Sección 26.

4. ¿Quién forma el equipo? Un médico para las comorbilidades y los tratamientos, un marco de crisis. Sección 10.

5. ¿Tiene usted la formación y la supervisión necesarias? Si no, derive.

Lo que este programa no trata

El trabajo directo sobre los recuerdos traumáticos, que corresponde a la segunda fase, sección 36.

Un trastorno psicótico, una epilepsia o una afección neurológica mal diagnosticados.

Una adicción grave o un trastorno de la conducta alimentaria grave no estabilizados, que van primero.

Lo que este programa no es

No es una exploración de los estados de identidad, ni una cartografía de «sistemas», ni una búsqueda de recuerdos ocultos. Tampoco es una negativa a reconocer lo que vive la persona.

Cómo usarlo

Lea primero las secciones 3 a 15 y después las secciones 32 a 35 antes de la primera sesión. La sección 43 dice lo que no hay que soltar.

3. El cuadro clínico

La discontinuidad de la identidad

La persona describe o muestra estados de identidad diferenciados: maneras distintas de percibir, sentir, recordar, comportarse y relacionarse consigo misma y con los demás, con una pérdida de la sensación de que es uno mismo quien piensa, siente o actúa. Estos estados pueden tomar el control de la conducta, o imponerse desde dentro en forma de pensamientos, emociones, voces, impulsos o sensaciones que no parecen venir de uno mismo.

Las lagunas de memoria

Pérdidas de tiempo: horas o días que la persona no recuerda. Descubrimientos inexplicables: compras, objetos, escritos, mensajes que no recuerda haber hecho. Olvidos de información personal o de habilidades. Lagunas en los recuerdos de la infancia.

Las demás experiencias disociativas

Despersonalización — sentirse ajeno a uno mismo, a su cuerpo. Desrealización — el mundo parece irreal. Voces oídas, a menudo, dentro de la cabeza. Síntomas somáticos — dolores, anestesias, crisis no epilépticas.

Lo que se ve en consulta

Casi siempre, poco de espectacular: la mayoría de las personas ocultan sus síntomas, por vergüenza o por miedo a no ser creídas. A veces se observan olvidos de lo que se ha dicho, cambios de tono, de postura o de vocabulario, ausencias, una mirada fija. Una presentación teatral y rebuscada es poco habitual y requiere una evaluación atenta.

Las comorbilidades frecuentes

Estrés postraumático, depresión, autolesiones, conductas suicidas, trastornos de la conducta alimentaria, adicciones, trastornos del sueño, síntomas somáticos. A menudo son el motivo de la consulta.

Epidemiología

Las estimaciones en población general son del orden del 1 %, con fuertes variaciones según los métodos, y más elevadas en el ámbito psiquiátrico. Ellas mismas están en el centro del debate, sección 4. En la clínica, el diagnóstico se establece con más frecuencia en mujeres.

Evolución

A menudo varios años de atención antes del diagnóstico, con otros diagnósticos previos. Una evolución crónica en ausencia de un tratamiento adecuado, con fluctuaciones ligadas al estrés y a los desencadenantes.

4. Un diagnóstico debatido

Por qué existe esta sección

Porque ningún clínico puede trabajar con honestidad con este diagnóstico sin conocer el debate, y porque este debate tiene consecuencias directas sobre la práctica.

El modelo traumático

El trastorno sería una consecuencia de traumas tempranos, graves y repetidos, ocurridos antes de que la identidad se consolidara, en un contexto de apego desorganizado. La disociación habría protegido primero al niño y luego se habría organizado en estados diferenciados. Este modelo se apoya en la elevada frecuencia de antecedentes traumáticos referidos, en estudios de cohortes y en una síntesis que concluye a su favor.

El modelo sociocognitivo

El trastorno sería una construcción social y cultural: personas vulnerables — sugestionables, con gran malestar, propensas a la fantasía, a menudo con trastornos del sueño — adoptarían el papel de una persona con identidades múltiples bajo la influencia de los medios, las expectativas culturales y prácticas terapéuticas sugestivas. Este modelo se apoya en las variaciones históricas y geográficas del diagnóstico, en el aumento de los estados de identidad a lo largo de ciertas terapias y en investigaciones sobre la memoria y la sugestión.

Lo que genera consenso

El sufrimiento es real, y por lo general no se simula. La sugestión puede moldear la expresión de los síntomas y multiplicar los estados de identidad. Los recuerdos pueden deformarse o construirse. Los antecedentes traumáticos son frecuentes en las personas que reciben este diagnóstico. Una práctica prudente, centrada en la seguridad, la estabilización y la persona entera, es defendible en los dos modelos.

Lo que esto cambia para usted

No necesita zanjar el debate para trabajar bien. Debe reconocer lo que vive la persona sin cosificar su expresión, no sugerir nada y mantenerse neutral sobre la historia. Sección 33.

5. El modelo

Lo que hace la disociación

La disociación es una desconexión entre elementos de la experiencia que normalmente están unidos: pensamientos, emociones, sensaciones, recuerdos, sensación de agencia. En grado leve, es habitual — el ensueño, la conducción automática. Ante una amenaza abrumadora e inevitable, protege manteniendo a distancia lo que no puede vivirse. Cuando se convierte en la respuesta habitual al estrés, impide vivir e integrar la experiencia.

La ventana de tolerancia

Cada persona tiene una zona de activación emocional dentro de la cual puede pensar, sentir y actuar. Por encima: hiperactivación — pánico, ira, reexperimentaciones, impulsos. Por debajo: hipoactivación — embotamiento, vacío, ausencia, disociación. En las personas que han vivido traumas repetidos, la ventana es a menudo estrecha, y los pasos de un borde a otro son rápidos.

Los desencadenantes

Recordatorios del pasado — lugares, olores, voces, fechas, sensaciones corporales, emociones, tipos de relación — activan respuestas antiguas: miedo, sumisión, lucha, huida, colapso y, a veces, el paso a otro estado de identidad o una pérdida de tiempo.

Los estados de identidad, en una lectura no sugestiva

Pueden entenderse como formas de funcionar que se organizaron por separado, cada una con sus recuerdos, sus emociones y sus estrategias, y que no han podido unirse en una experiencia continua. Sea cual sea su origen, pertenecen a una sola persona, y el objetivo es una mejor comunicación y cooperación entre ellos y después, si la persona lo desea, una mayor continuidad.

El tratamiento por fases

Fase 1: seguridad, estabilización, reducción de síntomas, habilidades. Fase 2: trabajo sobre los recuerdos traumáticos, dosificado, cuando la persona está estable y lo elige. Fase 3: integración, reconstrucción de la vida, relaciones. Las fases no son estrictamente sucesivas; se vuelve a la estabilización siempre que haga falta. Para muchas personas, la fase 1 aporta lo esencial de la mejoría.

Lo que el modelo explica a la persona

Que lo que vive tiene una lógica. Que la disociación quizá la protegió, y hoy le estorba. Que sus reacciones tienen desencadenantes. Que se puede aprender a permanecer en el presente. Y que todas sus experiencias le pertenecen.


Este programa está reservado a los profesionales

Se dirige a los profesionales de la salud mental y exige una verificación del título y luego una suscripción profesional.

Preguntas frecuentes

¿Hay que creer en el trastorno para tratarlo? No. Hay que creer el sufrimiento, evaluar con cuidado y evitar la sugestión. Sección 4.

La persona quiere que hable con una de sus partes. Explique su posición, diríjase a la persona entera y proponga un medio de comunicación interna. Sección 33.

Aparece en sesión un estado de identidad diferente. Mantenga la calma, oriente en el presente, diríjase a la persona entera y vuelva a la calma. Sección 33.

Me pregunta si sus recuerdos son verdaderos. Acoja, explique la memoria y manténgase neutral. Sección 35.

Quiere denunciar. Es su derecho. Ayúdela a decidir fuera de una crisis, con asesoramiento jurídico. Sección 35.

¿Cuándo pasar al trabajo sobre el trauma? Cuando se den las condiciones y la persona lo elija, con un terapeuta formado. Sección 36.

Se diagnosticó a sí misma después de ver vídeos en línea. Evalúe sin rechazar ni confirmar, y trabaje el malestar. Sección 7.

Se hace daño durante las pérdidas de tiempo. Plan de seguridad para la persona entera, análisis de la secuencia, reducción de los medios. Secciones 18 y 37.

¿Cuánto tiempo? De ocho a doce meses para este programa, a menudo más. El tratamiento completo se cuenta a menudo en años.

Las fichas para descargar

Los ejercicios de este programa, en PDF para imprimir. Reservados a los miembros.

Ver las fórmulasLas fichas para imprimir están incluidas en el acceso.
  1. 01Lo que quieroLo que hoy es difícil, y lo que me gustaría cambiar.
  2. 02Mi plan de seguridadPara mí entero, incluidos los momentos que no recuerdo.
  3. 03Mis lagunas y mis desencadenantesLo que pasó justo antes, para poder anticiparlo.
  4. 04Volver al aquí y ahoraManeras de recuperar el presente, para practicar cuando todo va bien.
  5. 05Trabajar juntos por dentroPara que las distintas partes de mí se mantengan al corriente y cooperen.
  6. 06Mis noches y mis reviviscenciasHacer más llevaderas las noches y los regresos del pasado.
  7. 07Mi plan para lo que vieneLo que he construido, y lo que decido para lo que viene.

Todas las fichas en un solo archivo, con índice.

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